La belleza del cadáver.
Verónica decide morir.
La muerte baila sola.
Un jardín que se va helando.
Una ventana que se abre por última vez.
Un haiku japonés.
Una fuente de azul.
Un ave en Ñorquín.
Fuente de mondongo.
Una impresora que se apaga.
Papelitos que flotan en el viento frío.
Lágrimas que nadie ve.
Un río que no te extraña.
Una lluvia suave, plena de poesía.
Fragmentos literarios.
Vidrios que encierran viento.
Hace un año estábamos juntos.
Duraznos helados por la escarcha.
El sol de la mañana entre la nieve.
Finlandia, Rusia, frío, nieve, blanco.
"Cuando te encuentre".
Un mar que promete paz.
Una ducha caliente.
Una luz suave.
Alondras que cantan en la tumba.
Sacos negros.
Recuerdos oníricos.
Calles desiertas.
La rotisería cierra a las tres de la tarde, y no les gusta atender a personas solas.
Perros que ladran a la montaña.
Nenas poco abrigadas.
La luna ilumina el pasto.
La casa nueva no es cálida.
Hay que ir descalzo por mandato familiar.
Piedras yacen en el pasto ralo.
Mantas y frazadas al por mayor.
La estufa y la música calientan.
Ríos convertidos en pistas de patinaje.
Pueblo que clama por comida.
Cartas que nadie recibe.
La última cerradura.
Perros que no salen más a pasear.
La última barrida.
La última despedida.
Chau barrio.
Chau infancia.
Chau paraíso.
Chau recuerdos.
¿Hola? Sí, pero, ¿a quién? ¿A qué? El tiempo, si es que tal cosa existe, dirá. Todo es para mejor, aunque no se sepa cómo ni por qué. El viaje recién empieza.
un gran paso... pilas para el nuevo camino
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