lunes, 21 de noviembre de 2011

Domingos

Hay domingos en el club.
Hay domingos en familia.
Hay domingos solo.
Hay domingos religiosos.
Hay domingos de pura droga.

El domingo es el jardín trasero de la semana. Y la puerta de entrada a la otra semana también.
El domingo es el día de la alegría en pareja. El domingo es el día de la soledad ruinosa.
Domingo de amores presentes, domingo de amores lejanos. Domingo de amores ausentes, domingo de amores futuros, domingo de amores pasados.
Domingo de paz, domingo de estudio, domingo de deporte, domingo de competencia, domingo de violencia, domingo de miedo.
Domingos literarios, domingos cinéfilos, domingos teatrales, domingos culinarios.

El domingo es pescar en el río, es cantar en las ruinas jesuíticas, es tirarse en el pasto, es comer una manzana acaramelada, es escuchar Edith Piaf e ir de la mano por la calle.
Domingos de militancia, domingos de privatismo. Domingos de calor humano, domingos de aire acondicionado.

Domingos japoneses, europeos, suizos, americanos, africanos.

El domingo es ir por la ruta en el desierto escuchando música country.

Hay domingos de otoño, tristes, encantados, de cuentos de hadas, de paseos en el bosque, de lágrimas sin motivo.
Hay domingos de invierno, de chocolate, de fuego, de salidas cortas, de estancias largas, de desbordes mentales.
Hay domingos de primavera, suaves, dulces, tiernos, ausentes, bellos, de paz.
Hay domingos de verano, populosos, con hielo, en el río, comida, baile, música.

El domingo es encuentro, el domingo es desencuentro.

El domingo es relajación, sinceridad, amor, encuentro, simplicidad; las cosas son como son, y no intentan ser como deberían. Lo fáctico le gana a lo teórico, lo desborda, lo envuelve, lo resignifica. "No me jodás, no es así...". El domingo es el día del fluir, de la fluidez, de los fluidos.

Domingos de clase, domingos de reconciliación social. Domingos auténticos.

Fluires (in)finitos de tiempo que atraviesan las existencias, modulando los cuerpos, creando otra vida, otra temporalidad, otra forma, otra filosofía. Otros: el domingo es otredad, ruptura y continuidad.

Lágrimas, risas, abrazos, líquidos, sólidos, camas, pastos, paredes, telas, pinturas, deseos, recuerdos, añoranzas, esperanzas. Gran licuadora de fluires.

Domingo.

Domingo.

Domingo, yo te conjuro y te invoco, te llamo y te desprecio, te busco y te rechazo. Soy en ti, soy contra ti, soy con otros por ti. Soy. Soy. Soy lo que fui, soy lo que seré, nunca más fui lo que seré, no seré más lo que fui, no soy lo que soy. Seré todo. No seré nada. Simplemente seré, soy y fui, una esencia sutil y flotante, evanescente.

Como el domingo.

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