sábado, 10 de septiembre de 2011

Apatía y contradicción

Escribo esto por el simple gusto de escorchar. No tengo ganas de hacer nada. Nada de nada. Ni dormir. Se supone que debería estudiar, no tengo ganas. Es viernes a la noche, podría salir, tampoco tengo ganas. Podría escuchar música... algo hay que no me permite poner el reproductor en la compu. Podría comer, sí... no me convence. Podría dormir, sé que lo necesito, y no quiero irme a acostar, aunque en realidad sí quiero, no lo hago porque no sé qué.
Y lo peor es que a pesar de este fastidio, de todos estos "debería" y "no lo hago", no la estoy pasando mal. Siento que necesito ser improductivo (gracias Bataille, aunque no hablabas tanto de eso), pasar horas en la compu sin hacer nada más que saludar a gente que se conecte al pedorro chat de Facebook (by the way, ¿Anonymous lo atacará? Quisiera ver ese espectáculo, aunque implique perder mi principal medio de difusión al mundo). Paja también de sostener una conversación. Paja de ver mails. Paja de trabajar (y eso que ahora no tengo un trabajo tan malo).
Acaso esté muy cansado de las múltiples actividades que tengo. Tal vez el estar en un buen momento en mi vida me quite las ganas y la necesidad de moverme por algo mejor. Capaz no sea tan feliz como creo. A lo mejor, simplemente, tengo anemia. Tal vez me está ganando el contrarrevolucionario (mi romance con el trotskysmo pende de un hilo luego de ciertas boludeces que escuché estos días). Quién sabe. Lo que sé es que necesito recluirme en mi propio (no) deseo, borrarme levemente del mundo, y pensar, o no, hasta que algo venga a turbar esta paz apática que hoy me reina. ¿Qué pasa cuando uno consigue algo que quiso mucho tiempo, y de pronto queda sin objetivo, sin molestia, sin motor? ¿Qué pasa si ese algo es contradictorio con otros motores de vida? ¿Cómo se vive sanamente en la contradicción? "Hazte anarquista y conseguirás un puesto en el Estado": tal mi extraña posición... gozosa, al fin y al cabo (tal vez ese gozo sea lo extraño, luego de mucho tiempo de autoflagelarme aceptando trabajos de mierda).
¿Cómo pretender respetar y conocer el ritmo del cuerpo, y bancarse una hora y media parado arriba de un bondi?
¿Cómo amar la facultad y odiar ir a clases?
¿Cómo encontrar placer en la queja?
¿Cómo no salir, ni dormir, ni estudiar, ni estar con tu pareja, ni tener un amante?
¿Cómo bancarse la felicidad? ¿Cómo asumir que uno tiene derecho a pasarla bien, aunque sea haciendo nada? ¿Cómo se puede hacer la nada?
¿Cómo no escupir al cielo? ¿Cómo revolucionar sin que lo repriman a uno?
¿Cómo hacer para que no lo consuelen a uno, si uno no está mal e igual no puede evitar quejarse?
¿Cómo hacer para que esto se sepa, y a la vez siga siendo privado?

Repito: ¿Cómo vivir sanamente en la contradicción?

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